No era testigo
24 de January de 2006 por eugenio
Era un abogado tan tonto que le preguntaron si quería hacerse Testigo de Jehová y respondió diciendo que no había visto el accidente, pero que todo era negociable.
24 de January de 2006 por eugenio
Era un abogado tan tonto que le preguntaron si quería hacerse Testigo de Jehová y respondió diciendo que no había visto el accidente, pero que todo era negociable.
24 de January de 2006 por eugenio
Un abogado y una rubia están en asientos contiguos, durante un largo vuelo de Los Ángeles a Nueva York. El abogado pregunta a la rubia si le gustaría jugar un juego muy entretenido. Ella está cansada, sólo quiere una siesta, declina amablemente la oferta y se da vuelta hacia la ventanilla buscando tranquilidad.
El abogado insiste:
- El juego es realmente fácil y muy entretenido: Yo te hago una pregunta, y si tu no sabes la respuesta, me pagas; luego me preguntas tu, y si no se la respuesta me toca pagar.
Una vez mas, ella declina la oferta diplomáticamente e intenta conciliar el sueño. El terco abogado imagina que puede ganarle muy fácilmente, y mejora la oferta:
- Está bien ¿qué tal si tu me pagas solo 5 dólares?, pero si yo no se la respuesta, te pago 500.
Temiendo que el tormento no tenga fin y seducida por la ventaja ofrecida, la rubia acepta finalmente. El abogado hace la primera pregunta:
- ¿Cual es la distancia entre la tierra y la luna?
La rubia no dice nada, mete la mano en el bolsillo, saca un billete de 5 dólares y se lo pasa al abogado. Y ahora es el turno de la rubia que pregunta al abogado:
- ¿Qué sube una montaña con tres piernas, y baja de vuelta con cuatro?
El abogado la mira absolutamente perplejo. Saca su ordenador portátil y busca en todas sus referencias. Salta al Airphone con su modem y rastrea por todo Internet, e incluso en la Biblioteca del Congreso. Frustrado y furioso, envía e-mails a todos los colegas y amigos. Todo es en vano…
Tras más de una hora buscando alguna posible respuesta, se da por vencido. Despierta a la rubia y le entrega un billete de 500 dólares.
La rubia toma suavemente el billete, lo guarda, y se da vuelta para seguir durmiendo. El abogado, que esta realmente indignado, le pregunta:
- Bien, ¿cual era la respuesta?
Nuevamente sin decir palabra, la rubia mete la mano en el bolsillo, le da un billete de 5 al abogado, y cierra los ojos para dormir.
24 de January de 2006 por eugenio
Junto a un suicida se encontró una carta dirigida al Juez en los siguientes términos:
“No culpe a nadie de mi muerte, me quité la vida porque en dos días más que viviera no se quién sería. Verá usted señor Juez. Tuve la desgracia de casarme con una viuda, ésta tenía una hija; mi padre por desgracia era viudo, se enamoró y se casó con la hija de mi mujer, de manera que mi esposa era la suegra de mi padre, mi hijastra se convirtió en mi madrastra y mi padre era al mismo tiempo mi yerno. Al poco tiempo mi madrastra trajo al mundo un varón que era mi hermano, pero era nieto de mi mujer, de manera que yo era el abuelo de mi hermano. Con el correr del tiempo mi mujer trajo al mundo un varón, que como era hermano de mi madrastra, era cuñado de mi padre y tío de su hijo, mi mujer era nuera de su propio hijo y yo en cambio padre de mi madre; mi padre, mi madre y mi mujer son mis hijos; mi padre y mi mujer son mis hermanos; mi mujer es mi abuela, ya que es la madre de la mujer de mi padre y además yo soy mi propio abuelo.”
Ya vera usted señor Juez, me despedí del mundo porque no se quien soy.
- P.D. Si hay alguien que pueda sacar el Árbol Genealógico del Cristiano, que me lo envíe.-
23 de January de 2006 por eugenio
En un juicio le pregunta el abogado al testigo:
- Y bien, señor Gutiérrez, aquella noche… ¿Le dispararon en el follón?
A lo que el testigo contesta algo dubitativo:
- Bueno, concretamente… me dispararon entre el follón y el ombligo.
23 de January de 2006 por eugenio
- A ver cuénteme su versión de los hechos - Dice el juez.
- Verá, estaba yo en la cocina con el cuchillo de cortar jamón. En esto que entra mi mujer, tropieza, cae sobre el cuchillo y se lo clava en el pecho.
- Ya - Dice el juez - Siga…
- Pues así, hasta siete veces.
23 de January de 2006 por eugenio
Durante la guerra de la independencia contra los franceses, los españoles tenían todas las de perder. Cada día perdían a muchos hombres. Uno de esos días, un soldado fue a ver a su capitán:
- ¡Mi capitán, mi capitán! ¡Estamos cayendo, no aguantaremos mucho más!
- Esto no puede ser, tenemos que hacer algo - Dijo el capitán.
- Pues usted me dirá mi capitán.
- Ya sé, se me ha ocurrido una idea. ¿Sabe usted como se llaman todos los Franceses?
- No mi capitán ¿Cómo?
- Se llaman Fransuá. Lo único que tenemos que hacer es llamarles y cuando se levanten para contestar… les disparamos.
- Muy bien mi capitán, lo haremos ahora mismo.
El soldado hace correr la voz y en ese preciso instante se pone a funcionar la estrategia:
- ¿Fransuá? - Dice un soldado.
- ¿Güi?
¡Puuuuuuuuuuummmmmmmmm! El soldado Francés murió de un escopetazo. Y así siguió durante muchos días.
- ¿Fransuá? -¿Güi? ¡Puuuuuuuuuuuuuummmmmmmm!
- ¿Fransuá? -¿Güi? ¡Puuuuuuuuuuuuuummmmmmmm!
- ¿Fransuá? -¿Güi? ¡Puuuuuuuuuuuuuummmmmmmm!
Ante esta situación alarmante, el capitán francés decidió hacer una reunión:
- Esto es increíble. Los españoles acaban con todos nosotros. ¡Tenemos que hacer algo!
- Yo sé lo que podemos hacer - Dijo un soldado - Ya que los españoles utilizan esa estrategia, enfrentémonos con su misma moneda. Como todos los españoles se llaman Pepe, llamémosles y después disparamos.
- Genial, soldado, genial. Hala, ya saben, así que a las trincheras.
Al día siguiente empezó la estrategia francesa:
- ¡Pepe! Nadie contestaba.
- ¡PEPE! Seguían sin contestar.
- ¡¡¡PEEEPEEE!!!
- ¿Eres tú Fransuá?
- Güi
¡Puuuuuuuuuuummmmmmmmmmm!
23 de January de 2006 por eugenio
Tres coroneles del Ejercito Americano que han de ser retirados… Para no ofenderles en su retiro, les ofrecen una compensación económica que resulte de multiplicar los cm que hay entre dos partes de su cuerpo por 1 millón de dólares.
El Coronel Mc Dowell elije la punta del dedo gordo del pie y la punta del último pelo de su cabeza… 185 cm… 185 millones de dólares…
El Coronel Smith elije la punta del dedo indice de su mano derecha y la punta de su dedo índice de la mano izquierda… 155 cm… 155 millones de dólares…
El Coronel Mc Canaghey elije… la punta del capullo y sus huevos…
- Coronel, elija dos partes mas separadas… ganara más dinero! - Dice el soldado encargado de medir.
- No, mida ahora mismo. ¡Estas son las partes que elijo! - Contesta el coronel.
El soldado… pone el metro en la punta del capullo, estira la cinta para llegar a los huevos…
- ¿¿¿¡¡DONDE ESTAN SUS HUEVOS CORONEL!!???
- EN VIETNAM HIJO… ¡EN VIETNAM!