Que bonito es el deporte
22 de February de 2006 por eugenio
- 100.000 espectadores, 22 jugadores, 10 suplentes, 37 guardias de seguridad, 15 policÃas, 277 periodistas… ¡y esta paloma de mierda me viene a cagar a mÃ!
22 de February de 2006 por eugenio
- 100.000 espectadores, 22 jugadores, 10 suplentes, 37 guardias de seguridad, 15 policÃas, 277 periodistas… ¡y esta paloma de mierda me viene a cagar a mÃ!
10 de February de 2006 por eugenio
Una tÃa con su amante y en esto que llega el marido:
- Rápido, por la ventana, que sólo es un primer piso.
- Pero MarÃa, si esta lloviendo a cántaros, que asà desnudo me va a dar una pulmonÃa.
- Que mi marido es un bestia.
Total, que sale en pelotas totalmente y se encuentra a unos tÃos haciendo footing. El tÃo se une a ellos corriendo para disimular.
- ¿Y usted hace siempre footing as�
- Si, si, es muy sano, porque uno se siente mas suelto y no le estorba el chándal.
- Y siempre lleva un preservativo puesto.
- No, no, solo cuando llueve.
29 de January de 2006 por eugenio
Una pareja estaba jugando al golf en un campo muy distinguido, rodeado de bellÃsimas mansiones. En el tercer golpe, el marido le dice a la mujer:
- Querida, ten cuidado al pegarle a la pelota, no sea que la mandes a una de esas preciosas casas y rompas un vidrio. Va a costar una fortuna repararlo.
No alcanzó a terminar la frase cuando ella da un golpe y la pelota va directamente a una ventana de la mejor casa. El marido se vuelve loco:
- ¡Te dije que tuvieras cuidado! ¿Y ahora qué hacemos?
Más tranquilo dice:
- Vamos a pedir disculpas y a ver cuánto nos va a costar el arreglo.
Van hasta la casa, llaman, y desde adentro una voz responde:
- Pueden entrar…
Abren la puerta y ven todo el vidrio disperso por el piso, una botella rota cerca de la mesa y a un hombre sentado en una silla que les dice:
- ¿Ustedes son los que han roto la ventana?
- Sà - responde el marido con timidez - y lo sentimos mucho. Queremos pagar el daño.
- De ninguna manera - contesta el otro - soy yo el que debe estarles agradecido. Soy un genio que he estado preso en esa botella durante miles de años. Ustedes me han liberado. Por eso puedo conceder tres deseos: les doy uno a cada uno y me guardo el tercero para mi.
- ¡¡Que bien!! - dice el marido - Yo quiero un millón de euros al año, durante el resto de mi vida.
- No hay problema. Es lo menos que puedo hacer por mi salvador.
- Yo quiero una casa en cada paÃs del mundo - agrega ella.
- Tu deseo está realizado, responde el genio.
- ¿Y cuál es tu deseo, Genio? - pregunta intrigado el marido.
- Bien - responde - desde que quedé preso en esa botella, hace miles de años no he tenido oportunidad de tirarme a nadie. Mi deseo es tirarme a tu mujer.
El marido mira a su mujer y le dice:
- Bueno, querida, nos ganamos un montón de dinero y todas esas casas. Creo que no está pidiendo mucho.
El Genio lleva a la mujer a un cuarto y pasa alrededor de dos horas con ella. Al finalizar, mientras se visten, el genio la mira y le pregunta:
- Dime, tengo una duda: ¿Cuántos años tiene tu marido?
- Treinta y cinco, responde ella.
- ¿Y con 35 años el gilipollas todavÃa cree en genios?.
27 de January de 2006 por eugenio
En las paraolimpiadas. Competición de natación. Todos los paÃses habÃan mandado unos representantes. HabÃa nadadores que no tenÃan un brazo, una pierna, le faltaban dedos, las dos manos, etc.
Toda la prensa internacional le estaba poniendo mucha atención al atleta salvadoreño, por que a consecuencia de la guerra, habÃa perdido las dos piernas y los dos brazos. (ParecÃa un trozo de carbón). Todos se preguntaban como es que este tÃo iba a nadar.
El entrenador explico que en el momento de comenzar la competición, él empujarÃa al muchacho a la piscina, y después el nadarÃa por si solo. Llego el momento. Hacen la cuenta. Suena el balazo… y comienzan. Todos los participantes están nadando. Y cuando se aclara el agua se ve que el salvadoreño esta en el fondo de la piscina… todo el mundo está afligido… los reporteros se apresuran para tomar fotos.
Ordenan que alguien se meta a rescatar al joven deportista… Al salir, todas las cámaras y micrófonos son para él. Le preguntan:
- ¿Qué pasó, por qué no pudo nadar?
A lo que él contesta:
- Todo un año entrenando para este dÃa, para que me de un calambre en las orejas.