Baños públicos de mujeres
16 de March de 2006 por eugenio
- Nunca, nunca te sientes en un baño publico.
Para alejar tu mente de esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico, peroooo, joooooder…! el rollo esta vacÃo…!. Tus piernas tiemblan cada vez más. Recuerdas el pedacito de papel con el
que te limpiaste hace un rato la nariz. Eso tendrá que ser suficiente. Lo arrugas de la manera más esponjada posible. Pero es más pequeño que la uña de tu dedo y encima todavÃa esta mojado de moco…
En eso, alguien empuja la puerta de tu baño y como el cerrojo no funciona recibes tremendo viandazo en la cabeza. Les gritas:
- ¡¡¡ OCUPADOOOO !!!”
Mientras continúas empujado la puerta con tu mano libre y el pedacito de kleenex que tenÃas en la mano se te cae exactamente en un charquito que hay en el suelo y no estás segura de si es agua o meao…. y te vas de espalda y te caes sentada en el inodoro.
Te levantas rápidamente, pero ya es demasiado tarde, tu culo ya entró en contacto con todos los gérmenes y formas de vida del asiento porque TU nunca lo cubriste con papel higiénico, que de todos modos no habÃa, aún cuando hubieras tenido tiempo de hacerlo.
Sin contar el golpe en la cabeza, el desnuque con la correa del bolso, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, la que te conté, que todavÃa esta mojada… el recuerdo de tu mamá que estarÃa avergonzadÃsima de ti, si supiera; porque su culo nunca toco el asiento de un baño publico, porque francamente, “tu no sabes qué clase de enfermedades podrÃas agarrar ahÔ.
Pero la debacle no termina ahÅ ahora el sensor automático del baño está tan confundido que suelta el agua como si fuera una fuente y manda todo al colector con tal fuerza que te tienes que agarrar del tubo que sostiene el papel de baño (cuando hay) por miedo a que te vaya a chupar y vayas a aparecer en la China.
Aquà es cuando finalmente te rindes. Estás empapada por el agua que salió del baño como fuente. Estás exhausta. Tratas de limpiarte con un celofán de uno chicles Adams; luego sales inconspicuamente al lavamanos. No sabes cómo funcionan con los sensores automáticos asà que te limpias las manos con saliva, te las secas con una toalla de papel y sales pasando junto a la lÃnea de mujeres que aún están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreÃr cortésmente.
Un alma caritativa al final de la lÃnea te dice que vas arrastrando un trozo de papel higiénico (pegado a tu zapato) ¡¡ del largo del rÃo Mississippi!!… Arrancas el papel del zapato, lo depositas rudamente en la mano del alma caritativa que te dijo que lo traÃas pegado y le dices suavemente:
- ¡¡¡ Toma… puedes necesitarlo…!!!”
Y sales.
En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba.
- ¿Por qué tardaste tanto?
Te pregunta azorado. Aquà es cuando le das una patada en los huevos y lo mandas a tomar por el culo.
Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que usar un baño público. Y finalmente os explica a vosotros, hombres, por qué nosotras tardamos tanto.



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