Chistes Muy Buenos

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Unos monjes se encontraban recluídos en el monasterio, y tanto era el tiempo que llevaban sin follar, que decidieron compincharse con las monjas del convento que estaba pegado al suyo, y que también estaban bastante cachondas. De esta forma, se les ocurrió perforar unos agujeros en la pared en las capillas que solo estaban separadas por un tabique.

A partir de entonces cada vez que sonaban las campanas para ir a rezar monjes y monjas se pegaban a la pared para echar un buen polvo.

Ante el poco interés que mostraban los monjes al rezar y tras haber encontrado restos de semen en la pared, el padre superior decidió instalar unas gillotinas en los agujeros y asi cada vez que un monje metiera la polla se quedaria sin miembro para siempre.

Transcurrida una semana el padre superior reunió a todos los monjes en el comedor para ver cuantos de los monjes habían quebrantado los votos sagrados. Puso a todos en fila e hizo que se subieran la sotana para ver si tenían pene o no. Cual fue su sorpresa al descubrir que todos los monjes ya no tenían pene excepto el último de la fila al que le dijo:

– Muy bien padre Amaro, veo que usted es el único en este monasterio con una mente pura.

– Ezque verá pade do metia da dengua.

Por eugenio

  1. lupis : · 7 enero 2010

    ESTA CHIDO HE¡
    BIEN ME HIZO REIR DEMASIADO A QUE PADRE AMARO JEJEJE

  2. johnny008 · 3 enero 2010

    Ostia puta!!me encantaaaa jajajajajajajajajajajajajajajajjaajajajaj se lo he ciontao a tos mis amigooooos!!