Una pobre viejecita en apuros
30 de January de 2006 por eugenio
Una viejecita está queriendo tocar el timbre de una casa, pero no puede porque no lo alcanza. Cuando de repente llega un señor y muy amablemente se ofrece:
- Señora, buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
- Por favor joven, ayúdeme a tocar el timbre.
- Señora, con mucho gusto - él le respondió.
- Ya señora, y ¿ahora qué?
La vieja responde:
- ¡A correr!





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